Dinámica y Detección de los Parásitos Gastrointestinales en Bovinos

La parasitosis gastrointestinal es una enfermedad de los bovinos en sistemas pastoriles de gran impacto económico ya que retarda el crecimiento, reduce la ganancia de peso y producen una alta morbilidad y mortalidad en los rumiantes jóvenes.

La enfermedad es causada por un grupo de nematodos que se alojan a lo largo del tracto gastrointestinal, siendo los de localización abomasal los más patógenos.
Su ciclo de vida es directo, no necesitan de un huésped intermediario para su desarrollo, cumpliendo una fase de vida libre y una fase sobre el animal (figura Nº1).
La fase de vida libre se inicia a partir de que los huevos de los nematodos son eliminados a través de la materia fecal al medio ambiente. En las heces los huevos eclosionan a larvas de primer estadio (L1) la cual evoluciona a larva de segundo estadio (L2) mudando finalmente a larva de tercer estadio (L3), larva infectante.
La fase sobre el huésped comienza cuando las L3 infectantes son ingeridas por el animal a través de las pasturas y en él mudaran a larvas de cuarto y quinto estadio (L4 y L5) para llegar finalmente a adultos (machos y hembras) se produce la cópula, apareciendo las hembras grávidas alrededor de 15 días, mientras que los huevos podrán ser hallados alrededor de los 20 días post-infección.

La escasez de humedad es el factor limitante para el desarrollo de huevo a larva, por lo que este proceso se ve favorecido durante los periodos de fines de verano-otoño así como también la supervivencia de las larvas. En el invierno el desarrollo es mas lento pero logran sobrevivir a bajas temperaturas. Durante el verano las larvas desarrollan con gran rapidez pero no tiene la capacidad de sobrevivir ante las adversidades climáticas, por lo que se resguardan en las bostas constituyendo, entonces, el reservorio de larvas y de esta forma la enfermedad se perpetua de un ciclo de producción a otro. Con las primeras lluvias de otoño se comenzaran a desintegrar las bostas permitiendo la salida de las larvas hacia las pasturas. Estas larvas constituyen el “pie de infección” para la nueva camada de terneros en los cuales desarrollaran a adulto y en tres semanas comenzaran a contaminar las pasturas para dar lugar en tres semanas más, aproximadamente, a nuevas larvas infectantes.
La principal consecuencia de la parasitosis interna es la pérdida de peso, siendo las pérdidas subclínicas las de mayor relevancia ya que los animales pierden peso en un rango que varía de 20 a 30 Kg. sin manifestar signos de la enfermedad.
En resumen es importante entender la epidemiología de los parásitos internos y realizar un seguimiento de las diferentes categorías susceptibles a sufrir parasitosis implementando técnicas de diagnóstico como es el recuento de huevos en heces (H.P.G). Esta es la única técnica que permite la detección de resistencia de los parásitos a los antihelmínticos a campo, punto muy importante ya que en la actualidad por el mal y excesivo uso de los antiparasitarios un gran porcentaje de los establecimientos en la Argentina presenta resistencia a los antihelmínticos.
En este sentido, la “unidad de monitoreo parasitologíco” se encarga exclusivamente del seguimiento individual de cada tropa por establecimiento (cuadro Nº1) mediante la técnica del H.P.G. A esto se suma la recolección de datos, anamnesis, realizada durante la toma de muestra en los diferentes lotes lo que nos permite obtener la información necesaria para poder llegar a establecer ante que situación nos enfrentamos y que medidas tomar. A su vez recolectar información complementaria como el recurso en el que están consumiendo, el estado corporal, la presencia de infecciones, etc. Con el continuo chequeo de los animales se puede detectar con mayor rapidez la existencia de parásitos resistentes a los antiparasitarios, para lo que implementamos el “test de reducción de conteo de huevos” (T.R.C.H). Por último, el monitoreo permite realizar una correcta rotación de las drogas disminuyendo el riesgo de aparición de resistencia antihelmíntica.

Por que utilizamos la técnica del H.P.G y que datos nos aporta?
La demostración de la presencia de huevos de parásitos en las heces proporciona una evidencia positiva de que el animal se halla infectado con parásitos, pero la suposición de que la carga parasitaria puede deducirse con seguridad de los recuentos de huevos es un concepto limitado, lo que de ninguna manera invalida la utilidad de esta técnica. Es decir que si bien la presencia de grandes cantidades de huevos en las heces confirma un diagnóstico, su ausencia o conteos en pequeño número no siempre indican que el animal no padezca una parasitosis.

Ventajas del monitoreo de parásitos:

  • practicidad y bajo costo.
  • rapidez en la obtención de los resultados.
  • sensible ante parasitosis mixta hasta alrededor del año de edad de los animales.
  • sugiere el nivel de contaminación y el pronóstico de infectividad de las pasturas si se realiza periódicamente.
  • son útiles para realizar una evaluación primaria de los resultados de tratamientos antiparasitarios.
  • mediante su empleo podemos disminuir el uso de antiparasitarios y reducir las posibilidades de resistencia a los antihelmínticos
  • Anamnesis del lote:

La Anamnesis es la “historia” del lote a donde vamos a tomar las muestras, y debemos tener en cuenta entre otras cosas:
Edad: previo al destete el dato de HPG es muy relativo debido a que la falta de desarrollo inmunitario determina que pocos parásitos produzcan grandes cantidades de huevos, y a pesar de observar altos conteos el efecto sobre la producción es bajo. Después de los 9 a 11 meses de edad cuando el desarrollo del sistema inmunitario es mayor cambia la interpretación de los resultados. Si el H.P.G es alto se interpreta el conteo y su importancia como tal, pero cuando observamos conteos bajos nos puede indicar que la inmunidad puede estar actuando en forma importante y es en estos casos en donde la suma de datos de la anamnesis cuenta con una mayor importancia.

Estado general: recorrer los rodeos nos permite tener una mejor visión del conjunto y considerar comparativamente al lote en su conjunto.

Alimentación: en relación con la profundidad de pastoreo, determina que los animales estén levantando más o menos larvas de parásitos.

Manejo del rodeo: época de parición, destete, fecha de vacunación y desparasitación. Todo esto relacionado también a la marca del producto aplicado la última vez y a que tipo de potrero se los envió luego del tratamiento (por ej. los potreros bajos son más peligrosos que los altos, pasturas nuevas, etc.), son datos de importancia al momento de interpretar un resultado.

Tipo de pasturas: aquellas en las que abundan las leguminosas se mantiene mejor la humedad del suelo y favorece por lo tanto la supervivencia y evolución de las larvas. Si su número es muy alto será un peligro constante para la reinfección de los animales.

Autor:
- Bedatou y Asociados S. H.