Influenza equina

 

INFLUENZA EQUINA

Influenza virus tipo A Subtipos equi 1 y equi 2 virus de influenza equina
Orthomixovirus tipo A



La influenza o gripe equina es una enfermedad vírica muy contagiosa de las vías respiratorias altas de los equinos. Se caracteriza por tos, fiebre de corta duración y flujo nasal.

Esta enfermedad posee alta morbilidad pero nula mortalidad si no se producen complicaciones. Se propaga rápidamente en cualquier población no inmunizada.

El virus de Influenza Equina (VIE) está clasificado como un orthomixovirus tipo A, es un virus ARN. En base a las propiedades de las glicoproteínas de superficie de la partícula viral, hasta ahora se han reconocido dos subtipos: H7N7 (A/equi 1) y H3N8 (A/equi 2). Esta enfermedad no afecta a otras especies animales productivas, ni a las personas.

Afecta a caballos de todas las edades, pero principalmente a los jóvenes.

El comportamiento del virus varía con el estado inmunitario de la población equina, cuando el virus afecta una población que no tuvo experiencia previa con el virus la morbilidad es sumamente elevada.

En poblaciones que han sufrido anteriormente infecciones de la enfermedad se observa únicamente en animales jóvenes.

Los virus de la influenza equina A están muy adaptados a los équidos y por tanto un caballo sólo puede contagiarse a partir de un animal que esté eliminando el virus, normalmente porque está enfermo, aunque a veces porque está infectado aunque sin mostrar la enfermedad.

La Influenza equina es una enfermedad mundialmente difundida que se presenta en forma de brotes explosivos, afecta al 90 al 100 % de los caballos susceptibles.

Se presentan principalmente en los meses fríos de invierno o en los meses de lluvias.

El contagio es casi exclusivamente directo por vía aerógena y se puede producir en caballos de cualquier edad y sexo.

Síntomas:

  • Inicio abrupto.
  • Fiebre hasta los 42 °C.
  • Tos seca, dura y no productiva, puede persistir durante una a tres semanas.
  • Descarga nasal serosa al principio y luego mucopurulenta.
  • Depresión, anorexia y debilidad, decaimiento.
  • Inmovilidad, cansancio, rigidez para echarse o levantarse son síntomas muy comunes.
  • Edemas en los párpados.
  • Descarga lagrimal con abundantes lágrimas.
  • Agrandamiento de los ganglios linfáticos.
  • Laminitis.
  • Disnea exhalatoria.
  • Conjuntivitis.

La tos desaparece a las 3 o 4 semanas, siempre que no se haya complicado la enfermedad. Durante el curso de la enfermedad no se harán trabajar a los animales afectados y una vez superada la misma es recomendable establecer un período de por lo menos 10 días de inactividad.

La recuperación ocurre entre 7 y 10 días.

Tratamiento

El tratamiento de los caballos enfermos irá dirigido a la atenuación de los síntomas y a prevenir complicaciones como las bronconeumonías, ya que no hay ningún medicamento que elimine el virus.

  • Debe recurrirse a antibióticos (penicilina sola o combinada con estreptomicina) o a la sulfodroga para evitar infecciones secundarias, aunque sólo debiera hacerse en caso de síntomas severos y/o falta de vacunación (ausencia total de protección nmunológica)..
  • Antitusígenos si la tos es seca e irritativa. Si la tos es productiva, expectorantes.
  • Mucolíticos y broncodilatadores.

Control y Profilaxis

La prevención y control de la Influenza Equina depende de la vacunación y de la aplicación de programas de manejo, que reduzcan la exposición de caballos susceptibles al virus excretado, particularmente por animales infectados subclínicamente. Estas medidas de control se tomarán en forma oportuna, ya que en el caso de los hipódromos, las pérdidas económicas, ocasionadas por los períodos de cuarentena a los que se someten los animales, son muy altas.