Hipocuprosis

Existen dos tipos de deficiencias de cobre: una primaria, en la cual la ingestión de Cu es insuficiente para cubrir las necesidades del animal y una secundaria debido a cierto número de elementos; molibdeno, sulfatos, hierro, nivel de proteínas; que interfieren en el metabolismo del Cu.

En Argentina una parte de las zonas ganaderas se caracterizan por presentar suelos bajos y anegadizos con pH alcalino, lo cual favorece la incorporación a las plantas de molibdeno.

Si bien todas las categorías pueden ser afectadas por la deficiencia de cobre, los terneros son los más susceptibles ya que poseen los requerimientos más elevados debido a su alta tasa de crecimiento. En la vaca en gestación, los requerimientos diarios de Cu aumentan un 70% por encima de los de mantenimiento.
Dentro de los signos clínicos de la deficiencia Cu se presentan alteraciones en los huesos largos, con fracturas, cojeras y pelo hirsuto el cual toma una coloración grisácea como “arratonado”.